miércoles, enero 10, 2007

Teorías cinematográficas...

Hoy: la saga American Pie.

Puede pareceros una soberana memez, pero el otro día mientras veía la entretenida American Pie 5: Una Fiesta de Pelotas, tuve una iluminación, algo que me hizo ver la realidad de una saga tan irregular de películas que ha dado obras maestras (más bien obra maestra, porque solo hay una) como la primera entrega y verdaderas mierdas fílmicas como la cuarta o la quinta (aunque un rato entretenidas).

Todos los que hemos visto estas películas hemos sido engañados, eso lo primero. Si, nos la han metido doblada, y nosotros nos lo hemos creído, y así nos va. Os explico. Año ha, existió la madre del cordero, es decir, Desmadre a la Americana (Toga, toga, toga!), una película de universitarios que inició la tradición de plasmar en celuloide lo bien que nos lo pasamos cuando salimos a estudiar fuera de casa. Luego llegaron 'los novatos', luego los albóndigas, luego los Porky's, luego no se quién, luego no se cual... el caso, que en 1999 llegamos a American Pie como continuación de la tradición inaugurada por Desmadre a la Americana y ¡zas! es cuando nos la dan con queso, porque ¿que hacen? pues lo que no se debe hacer en estos casos: hacer una buena película.

Fue en esta película cuando un gran número de adolescentes, pre-adolescentes y adolescetes pasaditos de vueltas ya, descubrimos este tipo de películas, y obviamente, dado que era una buena película, pues salimos bastante sonrientes del cine y con ganas de más. Pero, ¿que pasó después? Lo que se veía venir: el género volvió a su cauce habitual, y las secuelas de American Pie son cada vez peores, con, quizá, algún que otro coletazo de calidad en American Pie 2.

De aquí extraigo yo lo siguiente: mucha gente me dice, me comenta, me susurra por las esquinas que como American Pie no hay nada, que es la más divertida, la mas graciosa, la más de lo más... pero, yo les digo a todas esas personas que eso no es posible. Nos han engañado, lo hicieron mal, American Pie debió ser una película a la altura del resto: mediocre tirando a mala, si no mala del todo, pero se equivocaron, la pifiaron, y creo que es uno de los casos más flagrantes de que la película se les fue de las manos y, sin querer, les salió una buena película, lo que es absolutamente encomiable... pero no era lo que se buscaba para el caso. Así que, amigos, dejen de lamentarse porque American Pie 3, 4 o 5 son malas... NO SON MALAS, SON COMO DEBEN SER, la que se sale del tiesto es la primera, ¡cojones ya!.

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3 Comments:

Blogger Teniente Colombo said...

Lo confieso: no fui a ver dos veces al cine American Pie, fui TRES. La vi por primera vez, yo solo, estaba en Madrid, con mi madre, ella fue a ver Mumford y yo esta. Al día siguiente le dije que iba a ir al Corte Inglés o a no sé dónde, y VOLVÍ A VERLA. Me había FASCINADO.
Al volver de vacaciones volví una tercera vez con mis amigos, despolle general. Al salir cada uno decíamos a cuál de los personajes nos parecíamos. Realmente ninguno nos veíamos demasiado identificados con alguno de los protagonistas, pero sí con la sensación general de la película. Era maravillosa. Una película sobre cómo echar tu primer polvo maravillosa. Porque no era sólo de eso, era mucho más. Era la película precisa para ese momento, ese lugar y esos espectadores: nosotros.

12:39 a. m.  
Blogger Oye-Juan-Kenobeo (El Maestro Jedi) said...

¿Y al final viste Mumford? Porque en esa también hay qué rascar...

1:38 a. m.  
Blogger Teniente Colombo said...

Qué va, la empecé a ver hace un mes más o menos, pero a los 5 minutos la quité porque tenía que hacer nosequé, y nunca la retomé.

2:58 p. m.  

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