miércoles, febrero 15, 2006

Así, sí...

Parece que este año en Joslibul no necesitan a Almodóvar para agitar las mentes de los conservadores en cuanto a orientaciones sexuales se refiere: tenemos por ahí a Ang Lee y por otro lado a la película que hoy nos compete: TransAmerica, una peliculita hecha con cuatro duros, un coche escacharrado y un pene de goma.

Si bien las películas de 'parece que está pasando esto...' me gustan en su justa medida (reciente tengo aún la magistral Lo Que Queda del Día), creo que para temas como estos que la gente tiende a no querer escuchar, conviene mejor mostrarlos tal y como son, sin posibilidad a la duda de 'esto significa una cosa, pero también puede significar otra'. Y quizá Ang Lee peca un poco de eso, de dejar el intimismo, la sencillez y la autorreflexión a merced de un tema tan interesante y tan importante como el que trata en su Brokeback Mountain, mientras que en TransAmerica se muestran sin pudor la vida de un transexual que a una semana de su operación de cambio de sexo descubre que tiene un hijo adolescente, con todo el problema que le acarrea, unido a los que ya tenía anteriormente. Me ha parecido curioso que a la par que Lee muestra la homosexualidad en los vaqueros (en este caso concreto mas bien cabreros, ¿no?), esta road movie nos presenta a un personaje con ascendencia india... ¿casualidad, o característica?

Sobresale de la película una Felicity Huffman muy bien nominada a los Oscar y un guión que se mueve entre la ñoñería más edulcorada y la hijoputez mas absoluta, haciendo paradas en puntos intermedios que suponen varias de las mejores escenas del film. Aún así, el guión tiene agujeritos varios que no estaría de más que hubieran rellenado, pues los 100 minutos que dura la película se pasan volando.

En definitiva, una pequeña película que nos muestra a una Felicity Huffman en estado de gracia (continuo, desde su aparición en Mujeres Desesperadas) y que nos plantea una historia muy interesante para conocer un poco más la vida del colectivo transexual en América. Eso sí, aunque haya puesto a caldo a Lee, debo decir que su película es bastante mejor película que ésta, pues las limitaciones, ya no técnicas, sino artísticas, son bastante notables.

Estamos en racha... nos vemos pronto!

P.D. Por cierto, el dia 17 me marcho de viaje a Innsbruck (Austria) a impregnarme del espíritu Erasmus de dos amigas y su prole autóctona. Volveré pronto!

2 Comments:

Blogger Rafalet said...

Espero que le den el Oscar a Felicity. Está enorme... como siempre.

10:50 a. m.  
Blogger Teniente Colombo said...

Yo hice aquí un comentario hace unos días y se ha perdido.

2:12 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home