sábado, abril 29, 2006

Lugares Comunes (II): Jordi Vílches...

Segundo de mis temas recurrentes.


Todo empezó un día, cuando se estrenó Krámpack, un día en el que todos los críticos acordaron secretamente aupar a la fama (previo pago por parte del interesado) a un chico que quería alcanzar el Olimpo de la interpretación, llegar a ser alguien en el cine español, y en definitiva, trabajar en esta industria y ser mundialmente famoso. El estreno llegó, y con ello la publicación de las críticas (que ellos ya habían escrito hace tiempo, justo después de recibir el dinero, incluso antes del pase de prensa), unas críticas que dejaban a la película en un buen puesto y que destacaban por encima de todo la interpretación de un joven muchacho emergente en el mundo actoral... y es así como, de la noche a la mañana, este chico pasó del anonimato más absoluto a ser la nueva remesa del cine español, la nueva promesa, el actor que iba a sacar el cine español adelante y que más alegrías nos daría en la vida...

Todo eso que acabáis de leer puede pareceros un guión malo, una historia irreal, o la continuación en versión adolescente de El Padrino, pero es que con el personaje que nos ocupa, o pasó algo por el estilo, o no se explica que haya acabado donde ha acabado.

No se explica que un actor malo (sí, MALO, con todas las letras) y que adquiere la sobreactuación como impronta personal y método interpretativo pueda en algún momento de su carrera recibir críticas favorables constantes, unánimes y que juguetean con el futuro de nuestros actores; sin que una historia tan sobrenatural como esa haya ocurrido. Para sobrenatural, las críticas. ¿A ver nene, para ti Stanislavski quién es? ¿La segunda evolución de un Pokémon?

Como bien he dicho todo empezó con Krámpack. El niño parecía ser el nuevo Marlon Brando, el hijo aventajado de Laurence Olivier, el ahijado de Humphrey Bogart o incluso el amigo predilecto de James Dean, pues su interpretación acababa de agitar los cimientos de la interpretación en España y los críticos ya no sólo aplaudían, no sólo se ponían de pie, no sólo se arrodillaban ante él... sino que eran capaces de hacer la cocreta con tal de mostrar al mundo lo que este mocetón hacía con el papel que interpretó. Nada más lejos de la realidad.

Desde aquí sólo quiero haceros patícipes de mi indignación, de este TIMO que nos ha querido colar la crítica, y saber si en la sala hay alguien que opina del mismo modo que yo. Porque si sólo fuera en Krámpack, todavía... pero es que ni en Guerreros, ni en Dos Tipos Duros, ni en El Calentito hace nada decente. El resto no las he visto... gracias a Dios. Esto al final va a resultar una conspiración de la leche, algo como el boicot que han anuciado a El Dódigo Da Vinci, pero al revés...

La película, dentro de no ser ni de lejos la estimable obra que calificaron en su día, presentaba a un Jordi Vilchez que más que interpretar un papel, parecía protagonizar el video de sus vacaciones en la Costa Azul, pues el personaje, y la interpretacion, hacían aguas por todos lados. No es que Ramallo ni el resto del elenco entre los que están Marieta Orozco, Esther Nubiola, Eloi Yebra; estén mucho mejor... pero para mí sobresale (también) la interpretación de Vílches, pero no por sobresaliente... sino por muy deficiente. El resto de apectos de la película pues bueno, una historia algo típica tópica, una puesta en escena sencillita, una dirección normalita y todo lo demás sin destacar demasiado, porque ya os digo que lo que realmente destaca en esta película es el personaje que nos ocupa.

Total, que este chico sigue ahí haciendo de las suyas, cuando, como Josetxo San Mateo, debía haber recalado en un Los Serrano o algo así que nos lo quite de enmedio...

ACTUALIZACIÓN 1/5/2006 21:30h:
Acabo de terminar de ver Fin de Curso... y el muchacho sigue erre que erre... no hay Dios que lo haga actuar decentemente en una película, aunque si lo hubiera, tampoco creo que esta fuera la más adecuada...

2 Comments:

Blogger Teniente Colombo said...

Jejeje, la mítica saga por fin escrita. En la tercera entrega no te quiero ver complaciente, mete caña a muerte.

Por cierto, el principal problema de este chaval, que supongo que con la indignación se te habrá escapado, es que NO VOCALIZA, es un poema intentar entender lo que dice.

2:23 p. m.  
Blogger Spidermanu said...

¡Cuánto rencor acumulado!
¡¡Es GENIAL!!
:-D

1:51 p. m.  

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