miércoles, febrero 22, 2006

Pensamientos al azar (Crónicas Austríacas)...

Cuando uno sale de viaje, la mente no da un respiro, nuestra cabeza está a la busca y captura de estímulos que nos hagan reflexionar sobre los más variopintos temas y las características más extravagantes de nuestro alrededor. Y aún más si el viaje lo haces sólo.

Cuando estás en el viaje de ida piensas lo fríos que son los aeropuertos, meras zonas de tránsito de personas y equipajes, piensas lo pequeño que es el mundo, lo complicado que es conectarlo, lo bien que suelen hacerlo y que pequeño se ve el hombre frente a todo ese entramado de aviones y terminales. Piensas en lo que vas a encontrarte a tu llegada, piensas en cómo será el lugar al que vas, piensas que harás, qué dejaras de hacer y qué te gustaría hacer, estás feliz, porque rompes la rutina.

Una vez en el destino piensas en lo que te ha llevado allí. Piensas el aprecio que le tienes a la persona anfitriona, piensas cómo será su vida allí, piensas si tú serías capaz de lo mismo, piensas en la gente de allí, su forma de vestir, de pensar, de comportarse, de hablar, piensas en la pieza que eres en la rutina de toda esa gente, piensas que probablemente sea la última vez que veas esa calle, y esa, y esa (aunque a mí siempre me gusta pensar que es la penúltima), y sobretodo piensas que es increíble que todo el planeta este lleno de más de seis mil millones de personas que hacen su rutina cada día y que cada uno de ellos, tenga una interesante historia detrás.

Cuando estás de vuelta (o a pocas horas de volver, como yo ahora mismo) piensas en muchas más cosas de las que se pueden reflejar aquí. Además de hacer un exhaustivo análisis de las preguntas anteriores una vez pasado el tiempo, piensas si volverás a este lugar, piensas si volverás a ver a la gente que has conocido, piensas si realmente te merece la pena volver cuando lo has pasado tan bien, piensas en el vuelo de vuelta, piensas en qué vas a ocupar el tiempo a bordo del avión, piensas cómo es posible que nunca puedas dormir la noche antes de salir de viaje, piensas cosas que te gustaría decir a la gente, piensas en tus padres, piensas en la universidad, piensas que tienes que volver a la rutina, piensas que todo podría durar un poco más, piensas en el futuro, piensas en el pasado reciente, en el no tan reciente, piensas que viajar solo reconforta más cuando vas a un sitio nuevo que cuando vuelves al lugar de origen, piensas cuando volverás a experimentar una experiencia como la que ha supuesto este viaje, y te entrsitece pensar que no será a corto plazo.

A todos vosotros, los que me habéis hecho pensar a la velocidad del rayo en estos cinco días, muchísimas gracias por esto, y por todo lo demás. Un abrazo muy fuerte a todos.

3 Comments:

Blogger Teniente Colombo said...

Bueno, bueno, bueno, creo que el que acabo de leer es el mejor artículo del amigo Pa... Oyejuan, en este, su blog paralelo.

Después de tanto artículo de peli p'arriba y peli p'abajo, un poco repletos de frases hechas (pero por lo menos escribe, no como otro que yo me sé), me ha gustado leer algo escrito con el corazón, más que con las manos.

Sigue así malandrín.

2:11 a. m.  
Blogger Don Mendo said...

De acuerdo al 110% con el Teniente en Todo.

7:47 p. m.  
Blogger Oye-Juan-Kenobeo (El Maestro Jedi) said...

Teniente, me ha hecho llenar los ojos de lágrimas. Espero que yo pueda decirle eso a partir de ahora (porque en el pasado ya los hubo), si es que se digna a escribir...

Un saludo con patatas!

6:51 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home